Las empresas franquiciadoras mantienen unas expectativas claras de crecimiento de cara al año 2027, aunque el gran desafío estará en ser capaces de transformar el aumento de las ventas en una mayor rentabilidad. De acuerdo con las cifras del sector, mientras que el 73 % de las compañías prevé incrementar su facturación, solo un 31 % confía en mejorar su rentabilidad final. Estos datos forman parte del Informe “Perspectivas Franquicias 2027”, elaborado por Tormo Franquicias en colaboración con Franquicias Hoy.
La presión sobre los costes
Esta brecha entre la evolución de las ventas y los beneficios pone de manifiesto una fuerte presión sobre los márgenes operativos. Las empresas participantes apuntan directamente al impacto del incremento en los costes laborales, el precio de los alquileres, el encarecimiento de las materias primas y las dificultades en la captación de clientes.
Pese a este complejo escenario, el ánimo de inversión no se detiene: el 65 % de las compañías prevé realizar nuevas inversiones durante el próximo ejercicio, situando como prioridades principales las áreas de expansión y marketing, seguidas del desarrollo internacional, los recursos humanos y la implantación de tecnología e inteligencia artificial.
Apuesta por el empleo y la internacionalización
En el ámbito del empleo, las previsiones de contratación muestran igualmente esta apuesta por el desarrollo, con un 50 % de las firmas contemplando ampliar sus plantillas, principalmente en departamentos de expansión y marketing por delante de operaciones y tecnología.
Asimismo, un 27 % de las empresas participantes tiene previsto iniciar o reforzar su expansión internacional, confirmando la intención de seguir creciendo aunque la ejecución final de estos planes estará sujeta a la evolución del negocio y del entorno económico.
La importancia de un crecimiento controlado
El camino hacia la apertura de nuevos puntos de venta no estará exento de dificultades, ya que el 92 % de los encuestados reconoce que el contexto general afecta de forma directa al desarrollo de su franquicia. Entre los principales obstáculos destacan la captación de nuevos franquiciados, la escasez de personal, la coyuntura económica general, la competencia y el acceso al crédito.
De hecho, las dificultades de financiación condicionan mucho o bastante la incorporación de nuevos franquiciados en el 47 % de las redes, a lo que se añade un empeoramiento en la calidad de los candidatos recibidos según el 39 % de las empresas. Todo ello dibuja un panorama de expansión más selectiva, donde primará la viabilidad de cada proyecto, el estricto control de costes y el apoyo sólido desde la central.
El análisis final refleja que los franquiciadores valoran de forma más favorable las perspectivas de su propio negocio que las del entorno general, mostrando un sector decidido a crecer pero obligado a ser mucho más eficiente.
Perspectivas de futuro para el sector
En definitiva, el futuro de la franquicia para 2027 dibuja un escenario de madurez donde el volumen de aperturas y el incremento en las ventas ya no son suficientes por sí solos para garantizar el éxito. Las redes que logren consolidarse y sobresalir serán aquellas que apuesten por un modelo más selectivo, profesionalizado y eficiente, apoyándose en la tecnología, la optimización de procesos y un acompañamiento cercano al franquiciado para blindar la rentabilidad ante un entorno económico exigente.

