La evolución del sector franquicia en España durante el último cuatrimestre de 2026 estará marcada por una combinación de crecimiento, ajustes de red y una mayor exigencia sobre la rentabilidad de cada unidad.
Septiembre vuelve a activar tradicionalmente los planes de expansión, la búsqueda de franquiciados, la negociación de nuevas ubicaciones y la preparación de objetivos para 2027. Este año, sin embargo, el contexto económico y la propia evolución del mercado obligan a interpretar con mayor cautela los datos.
Desde Tormo Franquicias consideramos que el sector mantendrá su fortaleza durante los próximos meses, aunque el crecimiento será más selectivo, más profesional y más concentrado en aquellas enseñas capaces de demostrar rentabilidad, capacidad de gestión y una estructura preparada para crecer.
La principal diferencia respecto a ciclos anteriores será clara: facturar más no significará necesariamente crecer mejor.
Un sector franquicia que sigue creciendo, pero se está depurando
Los datos del Informe Franquicias España 2026 elaborado por Tormo Franquicias reflejan un sistema con una elevada capacidad para generar actividad empresarial.
En España operan 1.328 enseñas y 92.129 unidades, que generan 426.897 empleos y alcanzan una facturación conjunta de 38.591 millones de euros.
Durante el último ejercicio, el número de unidades creció un 9,3%. Sin embargo, el número total de enseñas se redujo un 9,7%.
Esta aparente contradicción explica buena parte de lo que está ocurriendo.
El sistema aumenta su dimensión, su actividad y su facturación, mientras disminuye el número de marcas capaces de mantenerse activas en franquicia.
Estamos, por tanto, ante un proceso de selección y concentración del mercado donde las marcas deben estar cada vez mejor preparadas.
Las empresas siguen utilizando la franquicia como fórmula de expansión, pero el mercado empieza a penalizar con mayor rapidez los modelos poco diferenciados, insuficientemente estructurados o con dificultades para generar resultados sostenibles para sus franquiciados.
El crecimiento continuará, pero cada vez estará más concentrado en redes capaces de construir organizaciones sólidas.
Facturación de las franquicias: crecimiento nominal frente a crecimiento real
Uno de los aspectos que deberá interpretarse con mayor cuidado durante los próximos meses será precisamente la evolución de la facturación.
Los 38.591 millones de euros registrados por el sistema representan un incremento considerable respecto al ejercicio anterior. Sin embargo, una parte relevante de este crecimiento procede del incremento de precios y del aumento del número de unidades, especialmente en determinadas actividades de servicios.
Por tanto, el crecimiento de facturación no puede equipararse directamente con crecimiento real del mercado ni con una mejora equivalente de la rentabilidad.
Esta cuestión adquiere todavía mayor relevancia después del verano.
El indicador adelantado del IPC publicado por el INE sitúa la inflación anual de agosto en el 4,3%, siete décimas por encima de julio. La inflación subyacente se mantiene en el 2,9%, mientras que el incremento general está especialmente condicionado por combustibles y energía.
Esto implica que durante el último cuatrimestre podremos continuar observando incrementos nominales de facturación incluso en redes donde el volumen de operaciones, clientes o márgenes no avance en la misma proporción.
Por ello, los indicadores relevantes serán cada vez más:
- rentabilidad por establecimiento;
- margen operativo;
- ventas comparables;
- productividad por empleado;
- plazo de recuperación de la inversión;
- recurrencia del cliente;
- y capacidad de permanencia de cada unidad.
La verdadera evolución del sector franquicia deberá analizarse desde estas variables y no únicamente desde la cifra agregada de ventas.
Septiembre y octubre reactivarán la expansión de franquicias
El inicio del curso empresarial concentrará buena parte de la actividad comercial del sector.
Muchas empresas retomarán proyectos iniciados antes del verano, los candidatos volverán a activar sus decisiones de inversión y las redes empezarán a cerrar acuerdos pensando ya en las aperturas de finales de 2026 y, especialmente, de 2027.
Desde nuestra experiencia en expansión de franquicias, el 93% de las empresas con las que trabajamos recibe candidatos desde el primer mes, el 78% consolida sus planes de expansión durante el primer año y uno de cada cuatro clientes incorpora su primer franquiciado en los tres primeros meses.
Pero el candidato será también más exigente.
Ya no será suficiente con presentar una marca atractiva y una cifra de inversión.
Cada vez tendrá más importancia demostrar: facturación media, margen operativo, costes de personal, alquiler, periodo de retorno, soporte de la central y resultados obtenidos por otros franquiciados.
La expansión dependerá progresivamente de la capacidad de la enseña para acreditar que existe una economía de unidad suficientemente sólida.
Aperturas y cierres de franquicias: un mercado más selectivo
Otro de los elementos que marcará el último cuatrimestre será la convivencia entre nuevas aperturas y cierres de unidades.
Durante el primer semestre hemos visto procesos de reajuste, reubicaciones y cierres en diferentes redes y actividades. Todavía no existe una estadística sectorial consolidada que permita cuantificar correctamente estos movimientos, por lo que sería incorrecto interpretar estos casos como una contracción general del sistema.
Pero sí constituyen una señal que debe ser observada.
En un mercado maduro, abrir establecimientos deja de ser el único indicador relevante. Cada vez adquiere mayor importancia cuántas unidades permanecen abiertas y rentables después de los primeros ejercicios.
Los propios datos de Tormo Franquicias anticipaban esta evolución: crece el número total de unidades, mientras disminuye el número de enseñas.
Durante los próximos meses seguiremos viendo nuevas aperturas, pero también: cierres de unidades poco rentables, reubicaciones, revisión de territorios y procesos de concentración.
Los modelos especialmente expuestos serán aquellos con fuertes costes laborales, alquileres elevados, consumo energético intensivo o estructuras operativas difíciles de controlar.
Este proceso no tiene por qué interpretarse como debilidad.
Al contrario, puede contribuir a construir un sector más profesional, en el que el crecimiento se mida cada vez más por la sostenibilidad de las unidades y no únicamente por el número de aperturas anunciadas.
La economía española es favorable al crecimiento del sector, aunque aumenta la incertidumbre
El escenario económico español continúa siendo razonablemente favorable.
La OCDE mantiene para España una previsión de crecimiento del PIB del 2,2% en 2026, apoyado principalmente por la demanda interna, el empleo y la inversión. Al mismo tiempo, prevé una inflación media en torno al 3,3%, condicionada especialmente por el aumento de los costes energéticos.
Esto supone un apoyo importante para el consumo, el emprendimiento y la inversión empresarial.
Sin embargo, el escenario de final de año presenta riesgos claros.
La inflación ha vuelto a acelerarse, la energía continúa condicionada por el entorno geopolítico y la financiación puede mantenerse más exigente.
El Banco Central Europeo mantuvo sus tipos de interés en julio, pero advirtió expresamente de que el impacto completo del shock energético sobre la inflación todavía no se ha materializado y que seguirá tomando decisiones en función de la evolución de los datos.
Para el sector franquicia, este contexto no debería provocar una paralización.
Sí generará mayor prudencia.
Las empresas deberán justificar mejor sus planes de expansión y los candidatos analizarán con más detalle cada inversión.
Las franquicias de servicios seguirán ganando protagonismo
Uno de los movimientos que consideramos más claros será el creciente peso de los servicios.
Tormo Franquicias ya identifica este ámbito como uno de los más dinámicos del sistema, con cerca de 40.000 unidades y aproximadamente 600 redes, además de una presencia creciente de nuevos conceptos.
Cuidados asistenciales, salud y bienestar, educación, belleza, fitness especializado, mantenimiento, servicios profesionales y determinadas actividades vinculadas al automóvil presentan características especialmente favorables en el entorno actual.
En muchos casos requieren: menor inversión inicial, superficies reducidas, estructuras de personal más contenidas y elevada recurrencia de clientes.
Además, esta evolución coincide con las tendencias internacionales.
El informe 2026 de la International Franchise Association prevé que los servicios infantiles y los servicios comerciales y residenciales se encuentren entre las actividades con mayor crecimiento del mercado norteamericano.
No significa que España vaya a reproducir exactamente el mismo comportamiento, pero sí confirma una tendencia común hacia modelos con estructuras ligeras, ingresos recurrentes y menor intensidad de capital.
Restauración: crecimiento, pero con mayor selección
La restauración seguirá teniendo un peso fundamental en la expansión de franquicias. Sin embargo, será también uno de los sectores donde la rentabilidad deberá analizarse con mayor precisión.
Personal, energía, alquileres y materias primas continuarán presionando los márgenes.
Los conceptos con operaciones sencillas, compras centralizadas, elevada rotación, cartas optimizadas y buena productividad por empleado estarán mejor posicionados.
Por el contrario, aquellas enseñas que operen con estructuras pesadas, inversiones elevadas y escasa diferenciación encontrarán mayores dificultades.
Desde Tormo Franquicias contamos con una amplia experiencia en este ámbito, con más de 150 proyectos desarrollados y más de 1.000 aperturas vinculadas a nuestros clientes.
Nuestra previsión no es una contracción general de la restauración franquiciada, sino una mayor diferencia entre conceptos eficientes y aquellos cuya rentabilidad se ha deteriorado.
Más franquiciados multiunidad y operadores profesionales
Otra tendencia que seguirá ganando terreno será el franquiciado multiunidad.
El perfil tradicional de autoempleo continuará teniendo un peso relevante, pero convivirá cada vez más con empresarios capaces de desarrollar varias unidades de una misma enseña o incluso diferentes marcas.
Esta evolución está ya consolidada internacionalmente.
La International Franchise Association señala que los franquiciados individuales con buenos resultados están reinvirtiendo cada vez más en nuevas unidades y evolucionando hacia estructuras multiunidad.
Para las centrales españolas implica un cambio importante.
La estrategia ya no consistirá únicamente en captar candidatos individuales, sino también en identificar operadores capaces de desarrollar territorios completos y crecer de forma sostenida junto a la marca.
Inteligencia artificial y profesionalización de las centrales
La tecnología será otro de los factores que marcará la evolución del sector.
La inteligencia artificial se incorporará progresivamente a captación de candidatos, CRM, marketing, formación, análisis territorial, seguimiento comercial y control operativo.
No se trata únicamente de automatizar tareas. Se trata de aumentar la capacidad de gestión de las centrales.
La tecnología permitirá analizar más información, mejorar la selección de candidatos, acompañar mejor a los franquiciados y aumentar la eficiencia de las estructuras.
También en este ámbito la tendencia internacional es clara: la inversión tecnológica y la inteligencia artificial están siendo identificadas como factores relevantes para mejorar la productividad y la economía de las unidades franquiciadas.
El último cuatrimestre estará marcado por un crecimiento más selectivo
La tecnología será otro de los factores que marcará la evolución del sector.
Nuestra previsión para el cierre de 2026 es positiva, pero necesariamente prudente.
No esperamos una caída general del sector franquicia en España. Esperamos más selección, mayor concentración y mayor profesionalización.
La facturación continuará previsiblemente creciendo, aunque una parte de ese incremento estará explicada por precios.
Seguirán produciéndose aperturas, pero convivirán con cierres y reajustes.
Y las marcas con mejor estructura, mayor rentabilidad y una verdadera capacidad de soporte concentrarán una parte creciente del mercado.
Las empresas que quieran desarrollar un proyecto de franquicia deberán partir cada vez más de un análisis riguroso de la viabilidad, estructura económica y capacidad de reproducción del negocio antes de iniciar su expansión.
El principal cambio durante los próximos meses no será, por tanto, cuánto crece la franquicia, sino cómo crece.
La rentabilidad, la productividad, la permanencia de las unidades y la profesionalización de las centrales serán los principales factores que determinarán qué redes llegan fortalecidas a 2027.
La franquicia española entra así en una etapa de mayor madurez, en la que habrá menos espacio para la improvisación y una diferencia cada vez mayor entre las empresas que simplemente quieren abrir establecimientos y aquellas capaces de construir verdaderas organizaciones empresariales en franquicia.
Elaborado por:
Departamento de Consultoría de Tormo Franquicias Consulting

