Destacamos algunos de los aspectos fundamentales que deben ser observados en toda empresa que está planteándose iniciar su desarrollo en franquicia. Cada uno de ellos es un requisito previo necesario y que no puede obviarse.
Básicamente, la franquicia consiste en repetir una fórmula de éxito probado. Se trata de que una persona (el franquiciador) transmita a otra (el franquiciado) todo su conocimiento sobre un negocio que él mismo ha ideado, puesto en marcha, perfeccionado y desarrollado con éxito. Dicho con palabras más técnicas: la franquicia es un sistema de colaboración empresarial entre personas jurídicas y económicamente independientes, por las que una parte (franquiciador) cede a la otra (franquiciado) el derecho de uso y explotación comercial de una marca y de un sistema comercial, a cambio de unas contraprestaciones económicas y ligados por un contrato.
Para poder franquiciar es necesario gestionar un negocio o actividad mercantil que el futuro franquiciador venga desarrollando anteriormente con suficiente experiencia y éxito, para comercializar determinados tipos de productos o servicios y que comprende, por lo menos:
Estos aspectos quedan expuestos y detallados claramente en el Código Deontológico Europeo de la Franquicia.
Estos conceptos y, otros muchos más, deben ser contemplados por parte de cada empresa en el inicio de su proyecto de franquicia. Si necesitas más información sobre los aspectos fundamentales de las franquicias, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo en el mail [email protected] o en el teléfono 911 592 558.