Este es un debate en el que he podido participar este verano fuera de nuestro país. Surge a raíz de la falta de apoyo inversor en proyectos en fase de inicio, cuando está realmente demostrado que el mismo es altamente rentable y apenas supone riesgo.

¿Son startups las nuevas empresas franquiciadoras? Realmente si y no. Pero más si que no y es algo donde ha habido una coincidencia generalizada.

Si tenemos presente que en torno a un 90% de las nuevas marcas que se inician son pequeñas o muy pequeñas empresas exitosas comercialmente, escasas de recursos económicos iniciales y con un elevado afán de emprendimiento; sí son startups las nuevas franquicias, incluidas aquellas que han alcanzado un elevado nivel de desarrollo a lo largo de los años, pero que se iniciaron de igual forma con escasa presencia y escasos recursos económicos en su gran mayoría.

La diferencia entre una startup convencional y una startup franquicia es que las nuevas empresas que franquician parten de cuatro escenarios no siempre habituales en sus homólogas:

  • Parten de una experiencia probada de éxito.
  • Sus fundadores han invertido directamente en el negocio.
  • Están monetizadas o, lo que es lo mismo, presentan facturación establecida y casi siempre rentabilidad.
  • Son escalables fácilmente en un mercado propicio a su acogida.

startupSi es cierto que el crecimiento potencial de una startup basada en plataformas tecnológicas es potencialmente más elevado, más rápido y más internacionalizable en un corto espacio de tiempo, no carente de la aportación de elevados recursos económicos en diferentes rondas de financiación. No obstante, el número de empresas que realmente lo consiguen es muy escaso y el índice de fracaso es realmente elevado.

Por el contrario las franquicias consiguen niveles de desarrollo más moderados, continuos y a la vez más estables y más fácilmente predecibles con una muy inferior aportación de recursos económicos por parte de los inversores. A ello debe sumarse el creciente interés de cada vez más plataformas online por incorporarse en este sector, tanto a nivel nacional como internacional.

Entonces, ¿por qué la financiación se orienta habitualmente hacia startups tecnológicas y no llega a las nuevas empresas franquiciadoras? Pues principalmente, porque esta no está organizada y no son conocidas las ventajas que ofrece el sistema de franquicia. Tendremos un mayor espacio para profundizar en siguientes artículos.

 

Eduardo Tormo
Fundador Tormo Franquicias Consulting